A manera de actividad diagnóstica les propongo leer esta entrada y condensar en un solo párrafo lo leído (la idea de esta actividad es diferenciar ideas primarias y secundarias, para luego confeccionar un breve texto coherente y cohesionado).
Aunque la preocupación por los problemas sociales puede remontarse a muchos siglos atrás, las ciencias sociales (con sus objetos de conocimiento definidos y sus planteos metodológicos) recién aparecen a fines del siglo XVIII y preponderantemente en el siglo XIX.
Su surgimiento es resultado de los profundos cambios sufridos por las sociedades europeas en los dos últimos siglos. La aparición de nuevas formas de producción (el capitalismo industrial), las modificaciones en el plano de lo político y de las ideas concretadas con la Revolución Francesa, la constitución de nuevas clases sociales, generan transformaciones y tensiones que requieren ser estudiadas científicamente.
La preocupación por explicar el funcionamiento de las distintas instancias de organización de lo social es asumida por las nacientes ciencias sociales. Construir un objeto científico les demandará a estas disciplinas una ruptura a dos niveles; por un lado con interpretaciones teológicas sobre el comportamiento de los hombres. Y a la vez, ruptura con la pretensión de elaborar conocimiento social a partir de prejuicios y concepciones de sentido común.
Las Ciencias Sociales procuran ser reconocidas como tales, es decir como “ciencias”, ya que, debido a sus características epistemológicas y metodológicas peculiares, no faltan quienes le nieguen ese reconocimiento, acusándolas de estar teñidas de un insalvable “Subjetivismo”. La principal dificultad epistemológica de las ciencias sociales radica en que el hombre es, a la vez, sujeto y objeto científico: pero además, este objeto científico es un sujeto consciente. Lo cual dificulta las condiciones de descentración que puedan garantizar objetividad a las demostraciones. Sin embargo, estas dificultades no son exclusivas de las ciencias sociales, ya que se dan también en las ciencias naturales.
En un primer momento, estas nuevas ciencias utilizarán como modelo el que les era
ofrecido por las ciencias naturales, más desarrolladas y con procedimientos probados por muchos años más de experiencia. Las interpretaciones sobre la naturaleza establecidas por la mecánica de Newton entusiasmarán a los economistas clásicos, la biología de Darwin servirá de apoyo a las corrientes evolucionistas y los modelos biológicos y físico – químico estarán presentes en los antropólogos y sociólogos funcionalistas y los economistas neoclásicos.
Las ciencias sociales comprenden una parte importante del mundo en que vivimos. Se las puede encontrar en la administración social, la planificación gubernamental, el cálculo empresarial, la organización de la educación, la salud, el trabajo y los medios de comunicación.
Sus marcos de referencia sustituyen, de modo desigual pero significativo, la influencia de la tradición y la religión.
Ellas pretenden ser no solamente una forma de experimentar el mundo y de hablar de él. Se proponen fundamentalmente ser capaces de producir un conocimiento sistemático sobre la realidad social.
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